Visita el Museo de la Hidraviación

Biscarrosse, en las Landas francesas, alberga el único museo de hidroaviones de Europa. Sería una pena perdérselo. En la antigua base de hidroaviones, la asociación ha reunido archivos increíbles sobre todos los hidroaviones del mundo.

  • Una historia estrechamente ligada al lago de Biscarrosse
  • Documentos y fotos extremadamente raros
  • Una visita para todas las edades

En 1930, Pierre-Georges Latécoère eligió el lago de Biscarrosse para construir, ensamblar y probar los hidroaviones más grandes de Francia. En aquella época, los “sky liners” hacían incluso la travesía a Nueva York o a las Antillas. Los más grandes aviadores han contribuido a escribir su leyenda: Mermoz y Saint-Exupéry. El museo te transportará a la época dorada de los hidroaviones, con sus divertidas máquinas, su historia y sus anécdotas. ¿Cómo consiguieron estos pioneros, a orillas del lago de Biscarrosse, desarrollar estos transatlánticos voladores? Aunque los hidroaviones transatlánticos han desaparecido, siguen utilizándose para la extinción de incendios, el salvamento marítimo y la vigilancia costera.

En el Musée de l’Hydraviation, verás las únicas máquinas antiguas que no han desaparecido y que han sido restauradas para devolverles su antiguo esplendor. La asociación que dirige el museo también ha recopilado multitud de documentos de archivo a lo largo de las décadas, en Biscarrosse, donde vivían los trabajadores que fabricaban las máquinas voladoras y realizaban las pruebas en el lago. Pero los archivos van mucho más allá de la región de Aquitania. Único museo de este tipo en Europa, alberga también toda la historia de la industria aeronáutica mundial. Fotos, diarios de vuelo, planos, maquetas, recuerdos relacionados con aviadores famosos…

El Museo ha preparado una visita para niños. Dependiendo de su edad, un folleto educativo especialmente adaptado les contará la historia de los hidroaviones en el último siglo y les presentará hidroaviones reales y maquetas.